INTELIGENCIA
EMOCIONAL
La
inteligencia emocional agrupa al conjunto de habilidades psicológicas que
permiten apreciar y expresar de manera equilibrada nuestras propias emociones,
entender las de los demás, y utilizar esta información para guiar nuestra forma
de pensar y nuestro comportamiento.
Para Coleman, la inteligencia
emocional implica cinco capacidades básicas: descubrir las emociones y
sentimientos propios, reconocerlos, manejarlos, crear una motivación propia y
gestionar las relaciones personales.
La
inteligencia emocional tiene una base física en el tronco encefálico, encargado de regular las
funciones vitales básicas. El ser humano dispone de un centro emocional
conocido como neocórtex,
cuyo desarrollo es incluso anterior a lo que conocemos como cerebro racional.
La amígdala cerebral y el hipocampo también resultan
vitales en todos los procesos vinculados a la inteligencia emocional. La
amígdala, por ejemplo, segrega noradrenalina que
estimula los sentidos.
Es
importante dejar patente que aquella persona que cuente con importantes niveles
de inteligencia emocional es un individuo que gracias a la misma consigue los
siguientes objetivos en su relación con los demás:
·
Que quienes le rodean se sientan
a gusto con él.
·
Que al estar a su lado no
experimenten ningún tipo de sensación negativa.
·
Que confíen en él cuando
necesiten algún consejo tanto a nivel personal como profesional.
Pero no
sólo eso. Alguien que dispone de inteligencia emocional es quien:
·
Es capaz de reconocer y de
manejar todo lo que pueden ser las emociones de tipo negativo que experimente.
·
Tiene mayor capacidad de relación con los
demás, porque cuenta con la ventaja de que consigue entenderlos al ponerse en
sus posiciones.
·
Logra utilizar las críticas como algo
positivo, ya que las analiza y aprende de ellas.
·
Es alguien que precisamente por
tener esa inteligencia emocional y saber encauzar convenientemente las
emociones negativas, tiene mayor capacidad para ser feliz.
·
Cuenta con las cualidades necesarias para
hacer frente a las adversidades y contratiempos, para no venirse abajo.
Por los
importantes beneficios y ventajas que tiene cualquier persona que dispone de
inteligencia emocional, muchos son los estudios que se han llevado a cabo hasta
el momento. Algunos de ellos vienen a dejar patente que entre las señas de
identidad que más identifican a quienes la poseen, se encuentran las
siguientes:
·
Huyen de la monotonía, intentan en todo
momento buscar alternativas para tener una vida más plena y feliz.
·
Son firmes cuando así se
requiere.
·
Siempre miran hacia adelante a la
hora de seguir viviendo.
·
Les encanta estar aprendiendo
continuamente.
A
diferencia de lo que ocurre con el cociente
intelectual no existe un estudio que permite medir la capacidad
o el grado de inteligencia personal de un sujeto. En
este sentido, la apreciación de esta habilidad es más bien subjetiva.
POESÍA
Emociones:
Hoy seré dueño de mis emociones.
Si me siento deprimido, cantaré.
Si me siento triste, reiré.
Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo, me lanzaré adelante.
Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.
Si me siento inseguro, levantaré la voz.
Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante, recordaré mis metas.
Hoy seré dueño de mis emociones.
Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.
Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.
Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.
Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.
Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.
Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta.
Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.
Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.
En definitiva, hoy seré dueño de mis emociones.
Si me siento deprimido, cantaré.
OG MANDINO
"Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad".
Dr. Daniel Goleman
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